• A diferencia de los faciales, los sérums corporales no se aplican antes de la crema; la sustituyen.

  • Su textura ligera los hace muy cómodos de aplicar.

Puede que algunos de nuestros lectores no tengan muy claro que son los sérums corporales. Se trata de tratamientos específicos que combaten los signos del envejecimiento de nuestra piel. Sin embargo, a diferencia de los faciales, éstos no se aplican antes que las cremas. Las sustituyen, como otro hidratante más.

Hidratación máxima, pegajosidad mínima

Una de las características más notables de los sérums corporales es su consistencia acuosa o tipo gel. Esto permite una mejor penetración de los activos antiedad en la piel, que estimulan la síntesis del colágeno y la elastina. También nos ahorran esa sensación de pegajosidad asociada a otros productos. Tras la aplicación notarás la piel tersa y firme, lista para vestir.

Algunas también incluyen elementos exfoliantes, que ayudan a retirar las células muertas. O elementos antioxidantes y vitamínicos que ayudan a recuperar la luminosidad propia de la juventud.

Anciana con gorra de sol mirando al mar.

Precisamente, combaten y previenen la flacidez, las arrugas, la pérdida de elasticidad y la deshidratación. Por lo tanto, pueden utilizarlas tanto personas cuya piel ya muestra el paso de los años o aquellos que quieren «frenar» ese avance. 

La aplicación

Como decíamos, después de su uso no es necesario la aplicación de una crema hidratante. Salvo que se trate de un sérum específico, para la celulitis, por ejemplo. En ese caso, después si debe aplicarse la crema por el resto del cuerpo. Si nunca los has probado, la llegada del invierno es una buena época para hacerlo. Con el contraste entre el frío y las calefacciones la piel se resiente y agradece un extra de hidratación.

Lo ideal es hacer dos aplicaciones diarias, una por la mañana y otra por la noche. La piel debe estar limpia y seca antes de empezar. Los sérums corporales se aplican realizando un enérgico masaje, siempre en sentido ascendente, hasta que el producto se absorba por completo. Se recomienda terminar con unas suaves presiones con las palmas de ambas manos.

Si no te convence la fórmula, puedes optar por combinar sérums corporales en épocas en las que necesites mayor hidratación, con cremas en aquellas que tu piel se encuentre más vital. Aunque te aseguramos que una vez los pruebes… no te serán indiferentes.

Manos masajeando otras manos.

¿Cómo elegir un producto adecuado?

Como en el caso de cualquier producto de cuidado personal, los sérums corporales deben adaptarse a las necesidades específicas de nuestra piel. Por ejemplo, las pieles secas admitirán mejor las fórmulas ricas en ácidos oleicos que aquellas grasas. Si tienes dudas, lo mejor es consultar con los dependientes de la tienda en la que vayas a obtener tu producto.

Asimismo, aunque los tratamientos antiedad han sido desarrollados tradicionalmente por las marcas de alta gama, hoy en día los precios se han democratizado. Así, encontramos productos de Clarins o Biotherm (que pueden ir desde los 50 euros hasta los 100) con opciones más económicas como la de Dove o Vichy (rondan los 20-30 euros).

Leave a comment